Un pequeño gran hombrecito
- Ángela, El Salvador

- 10 jun
- 1 min de lectura
Déjenme presentarles a Víctor. Es un pequeño niño bien flaquito y con signos evidentes de desnutrición. Al verlo en la calle, parece tener 5 años, pero tiene casi 7. La realidad de su vida, al igual que la de muchos niños de aquí, le hizo madurar antes de tiempo.
Un día, íbamos caminando de visita y nos lo encontramos en la calle jugando. Estaba sin camisa, sin zapatos. Al verlo así, solo en la calle, se me encogió el corazón, pero para él es lo normal: salir cuando quiere, volver cuando quiere y estar solo en la calle… Al vernos, nos dijo: “¿Adónde van, hermanas? ¿Las acompaño? Yo las llevo”, y nos “escoltó” hasta la casa donde queríamos ir. Al llegar, golpeamos y nadie salió, y él nos dijo: “Ay, hermanas, tendrían que llamar antes para saber si están”. Este comentario tan certero me pareció, viniendo de su parte, tan chistoso y tan tierno. ¡Él se preocupaba por nosotras y solo tiene 7 añitos!
¿Cómo es posible que un pequeño niño, que no tiene más que una bolsa de churros (snacks/papas) en sus manos, se preocupe por nosotras? ¿Cómo es que este pequeño niño, con tantos problemas que podrían ser más importantes, puede olvidarse de sí mismo y cuidar de sus amigas?





Comentarios