• Florencia Silvero, Cuba

Balance al regresar de misión

Después de una experiencia tan fuerte es imposible seguir siendo la misma, y es ahora cuando, poco a poco, volviendo a mi realidad, me doy cuenta de que algo cambió, y no puedo ignorarlo. Hoy, con la cabeza un poquito más en casa, en la rutina, me doy cuenta de que esta misión no fue una pausa en mi vida, sino que fue el comienzo de algo sin fin, que quiero seguir en mi cotidiano, porque creo que, si hay algo que me dejó esta misión, fue y es amar lo cotidiano, aunque muchas veces me cueste, pero con la tranquilidad de que no voy sola, porque Jesús va a mi lado al igual que María.


Entradas Recientes

Ver todo