Festejando la vida
- Gabriela, de PerĆŗ en misión en Villa JardĆn
- 1 jul 2025
- 2 min de lectura
Actualizado: 2 jul 2025
Leo tiene 10 aƱos. Mi misión estĆ” atravesada de momentos con este niƱo curioso, parlanchĆn, inteligente, vivo y muy, muy compaƱero. Leo cocinaba con nosotros, pasaba una hora en la capilla de Adoración haciĆ©ndonos compaƱĆa, ayudaba a poner la mesa, sabĆa las Ćŗltimas noticias del pasillo, estaba atento a cada uno de nosotros, notaba nuestras pĆ©rdidas de paciencia y nos hacĆa perderla con frecuencia, nos defendĆa del ridĆculo, pero tambiĆ©n era el primero en reĆrse (fuerte y claro) de nuestras torpezas. Cada dĆa vemos cómo crece, cómo cambia, cómo aprende, cómo rĆe y cómo sufre tambiĆ©n (a causa de los problemas propios de un niƱo, y de los adultos, a quienes estĆ” muy, muy atento).
Su cumpleaƱos cayó un lunes, pero celebramos un domingo en la cena. Llegó a casa con su mamĆ” (Pili), y sus tres hermanos: Vane, Lucas y Ciro. Acababan de volver de un dĆa entero en la cancha, acompaƱando a Lucas, que es un pequeƱo crack de 8 aƱos. La cena fue increĆble, muy familiar y cĆ”lida. Pili, a pesar de su cansancio evidente, estaba muy disponible para ayudar, pero ya estaba todo listo. Al final, con su autoridad de mamĆ”, se plantó cerca de la pileta para lavar los platos, y no insistimos.
Mientras esperĆ”bamos las doce para cantar el cumpleaƱos de Leo, tocamos cumbia con los instrumentos de la casa, bailamos, jugamos al UNO⦠Le regalamos una remera con el logo de nuestra casa, y Ć©l era el niƱo mĆ”s feliz en ese momento. Espero que nunca se me olvide su carita sonriente cuando la recibió. Este ambiente distendido y familiar fue tan precioso. Se sentĆan en su casa, y ellos eran para nosotros nuestra familia.

